
AFRIN
La ciudad de Dios sobre el hombro de mi corazón
Afrin, la última patada magistral de Dios frente a la naturaleza
Una tableta de piedra caida del ojo de las leyendas
Dulces palabras en los labios de las alondras, palomas y quejas...
Afrin, la gacela consentida de los kurdos
Cuyo pelo es trenzado con la risa de los olivos, zumaque, orejas de trigo y viñedos
Una mujer dormida en la cama de su amante mientras sus trenzas están siendo profanadas por víboras silbidas y los caprichos de los tiranos.
Afrin, casas de barro cubiertas de henna, pasas y pestañas de las abuelas
Una historia y una leyenda escrita en el lenguaje de los antepasados con recuerdos y anhelo.
Afrin, una nimiedad en boca de políticos, pedantes, dodgers y renegados.
Afrin, un océano que rodea la tierra como un anillo
Un disco escrito con el antebrazo
El Fénix apunta su pico en todas direcciones
Y dice: Esas son las fronteras de nuestro corazón,
La retórica de nuestro pueblo
Esas son las fronteras de nuestro amor, nuestro amor eterno.
Traducido por Norddine Zouitni
De la antología „Paz para Afrin, Paz para el Kurdistán“
(Fuente: Daniel Quintero)
No hay comentarios:
Publicar un comentario