Y el becerro de oro
alimentará
al faraón y los esclavos.
Y los hagiógrafos
meterán ruido y niebla.
Y los amos del corral
engordarán ovejas
mal habidas y leche ficticia.
Y los escribas
escribirán lo que el papiro agota.
Y los nubios y los abisinios
vitorearán en pelotas
a las puertas
del Mar Rojo,
inhalando el aire obligado
de los más pícaros
podridos en oro.
Y los sacerdotes del choreo
seguirán choreando.
Y la infantería y la caballería
no devolverán
a los arqueros muertos en combate.
Y el Sinaí
sigue forastero.
- Inédito -
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