Ni una letra más,
ni un luzbel
y su ascendente materia.
Ni la religada coherencia
que pretende caos y celebración.
Ni un sol, ni una pregunta.
Nada sobre la mesa:
condensadas gotas,
una fallida tesis doctoral,
un perro que gimotea
sobre un blues despeinado.
Ni el 9 ni el 3 pitagóricos,
menos la boca
que se incrusta entre los dientes.
A la pura cosa, cosa regia:
ni reducción ni recursos,
silencio
y fuego frágil.
- Inédito -
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