DONDE TODO EMPEZÓ
Un silencio piojoso
que contiene la respiración
mientras la tormenta se ríe
y hace muecas.
Termino con la dinámica
sin caer en el error de querer sintetizar.
El error es cerrar los puños de las ideas.
El error es querer condensar.
El error es, luego de vagabundear
por los pasillos de la mente, intentar
conseguir alguna conclusión para
armar un concepto.
Hay que hacer todo lo contrario:
que se expanda el espacio
para que el oxígeno de las ideas
derive y crezcan caminos
(huellas pequeñas en el barro)
que nos lleven al hotel
que se pudre en una ciudad
en el que se habla un idioma que no conocemos
y
haciendo señas en el núcleo
de un sentimiento
crucemos a la orilla
y busquemos el esqueleto
donde todo empezó.
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