NUNCA DE A PIE
No quiero corazón,
un corazón trencito a cuerda
quiero una locomotora
con piernas como raíces
con caldera de cadera embravecida
y pulso barométrico
que se plante ante la jungla
humeando cascabelera.
Aun más corazón,
un corazón tren bala insonorizado
tracción flotante imantada
asiento masajeador retráctil
techo de cristal panorámico
climatización automática
comandos de voz
música de cámara
con médico a bordo
chef internacional
jacuzzi y saunas
ozono terapia
reflexología
psicólogo, psiquiatra,
floristería, farmacia,
servicios de internación
bolsa de trabajo
estados bursátiles en tiempo real
cajero automático
té de tilo,
té de boldo,
té de frutos rojos,
té para olvidar que existe el infierno.
¿Me entiendes corazón?
Mi corazón responde
con respeto y franqueza
con historial de descarrilamiento
despintado pero fiel a su camino
con experiencia de impuntualidad
y aprendizaje
con las calderas afligidas pero íntegras
con aromas de amor en los pasillos
la bocina desafinada
pero que nunca lo dejaría de a pie.
Pegó un portazo.
Se fue como vino.
En bicicleta.
Sin prisa sin pausa
Chivilcoy, Buenos Aires, Argentina
No hay comentarios:
Publicar un comentario