jueves, 2 de julio de 2026

Leonardo Sinisgalli (Montemurro, Italia, 1908-Roma, Italia, 1981)

 

 

Puede ser una imagen en blanco y negro 

 

 

DOS AUTOBIOGRAFÍAS

 

AUTOBIOGRAFÍA III

 

Cinco hijos son un peso
menos grave que tus pensamientos.
Te fuiste hace diez años
y parece ayer. Si eres fuerte,
te honrarán. Te honraré
también yo hasta la muerte
y a la vista de Dios
Enjuga tu sudor
en mi pañuelo. Nuestra historia
será digna de nuestra raza.
Iré a recoger leña,
iré por achicoria.
No envidia la rosa
tu esposa Carmela Lacorazza.
***
 
 

AUTOBIOGRAFÍA V

 

Era un fantasma saturnino
azul y verde mi padre
cuando volvía de las viñas
en temporada de fumigación.
Había abierto las plantas
una por una
separando los sarmientos y las hojas ásperas.
Un día trajo una oruga
caída de un manzano,
gruesa como uno de sus dedos.
"Los años duros ya se han terminado
para los Sinisgalli, nuestros hijos
tendrán pienso para cien caballos",
dijo una noche a su mujer,
la reina Taitú
tomándola por las dos manos,
única caricia delante de la tribu.
 
 
_________________
en "El segundo Novecento: Poesía italiana contemporánea", selección y traducción de Jorge Aulicino, Ediciones En Danza, Buenos Aires, 2020, ebook. La imagen: Leonardo Sinisgalli (Montemurro, Italia, 1908-Roma, Italia, 1981) por Marcello Mencarini, 1979 (Bridgeman).
 
 
 

AUTOBIOGRAFIA III

 

Cinque figli sono un peso
meno grave dei tuoi pensieri.
Sei partito da dieci anni
e sembra ieri. Se tu sei forte
ti faranno onore. Ti farò onore
anch'io fino alla morte
e al cospetto di Dio.
Asciuga il tuo sudore
nel mio fazzoletto. La nostra storia
sarà degna della nostra razza.
Andrò a raccogliere legna, /
andrò per cicoria.
Non invidia la rosa
la tua sposa Carmela Lacorazza.
**
 
 

AUTOBIOGRAFIA IV

 

Era un fantasma saturnino
azzurro e verde mio padre
quando tornava dalle vigne
al tempo dell'insolfatura.
Aveva aperto le viti
a una a una
scostando i tralci e le ruvide foglie.
Un giorno portò un bruco
caduto da un melo,
grosso come un suo dito.
«Gli anni duri sono finiti
per Sinisgalli, i nostri figli
avranno paglia per cento cavalli»,
disse una sera a sua moglie
la regina Taitù
prendendola per le due mani,
sola carezza davanti alla tribù.
 

(Fuente: Jonio González) 

No hay comentarios:

Publicar un comentario