miércoles, 8 de julio de 2026

Elana Bell (Venice, EE.UU., 1977)

 

 

Puede ser una imagen en blanco y negro de una o varias personas 

 

 

CARTA A MI HIJO, EN EL ÚTERO

 

No eres el primero.
 
Antes que tú, otra semilla echó raíces,
y tu padre me acariciaba el vientre todas las mañanas
preguntándose en qué se convertiría.
 
Cuando el médico dijo "el corazón no late" me hundí.
 
"Mi bebé muerto" pensé.
 
Ellos no lo llamaban así. Embrión embrión embrión decían,
una palabra suavizada destinada a protegerme de lo que yo sabía:
 
Algo había vivido en mí toda su corta vida y ya no estaba.
 
Perdóname por haber amado a otro antes que a ti.
Perdóname también por el peso de mi amor hacia ti, ya cargado de muerte.
Perdóname. Soy judía.
 
En medio de la celebración, siempre rompo la copa.
 
 
 
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en "Mother Country", BOA Editions, Nueva York, 2020. Versión de Jonio González. En la imagen,
Elana Bell (Venice, EE.UU., 1977) por Hallie Easley.
 
Nota de la autora:
"Mi primer libro, 'Eyes, Stones' [véase en comentarios], explora la cuestión de cómo se vive con dos narrativas dentro de un mismo cuerpo. En este caso, la narrativa a la que me refiero es la historia de Israel con la que crecí como nieta de supervivientes del Holocausto, junto con la narrativa palestina, que conocí mucho más tarde. A lo que me refiero, más concretamente, es a la historia de mi abuela y a cómo ella creía que la idea de Israel, de una patria judía, le daba la esperanza suficiente para sobrevivir a los campos. A lo que me refiero es a la historia de Daoud Nassar, cuyo olivar completo, de 1.500 árboles, fue arrasado por el ejército israelí porque se negó a vender sus tierras para construir asentamientos. Cuando escribí [mi primer libro] aún no era madre. Recuerdo a un niño del campo de refugiados [palestinos] de Aida que perseguía nuestro autobús con metralla en la palma extendida de la mano. Recuerdo haber visto casas que habían sido arrasadas y donde había juguetes rotos y peluches abiertos por las costuras, todos amontonados. Ahora que soy madre, sé de primera mano lo que significa coexistir con otra narrativa dentro de mi cuerpo. La historia del devenir de mi hijo aún se está escribiendo. ¿Qué nuevo futuro podemos escribir en el que lloremos por los hijos de los demás y los celebremos como si fueran nuestros propios hijos?"
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en "Breaking the Glass. A Contemporary Jewish Poetry Anthology", Daniel Biegelson, John Gallaher, Luke Rolfes, eds., "The Laurel Review", vol. 56, n.º 2, Green Tower Press, Maryville, 2023.
 
 

LETTER TO MY SON, IN UTERO

 

You are not the first.
 
Before you, another seed took hold,
and every morning your father rubbed my belly
in wonder at what she would become.
 
When the doctor said no heartbeat the air went out of me.
 
My dead baby I thought.
 
They would not call it that. Embryo embryo embryo they said,
a padded word meant to keep me from what I knew:
 
Something had lived in me its whole small life and was gone.
 
Forgive me for loving another before you.
Forgive me also the weight of my love for you, already heavy with death.
Forgive me. I am a Jew.
 
In the middle of the celebration, I always smash the glass.
 

 

(Fuente: Jonio González) 

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