En octubre
que no fue mayo
y será enero antaño,
se descangayan
flores de papel
bañadas en alquitrán
y albayalde,
bajo
una luz de venas y vinagres.
Vasto el horizonte
de relojería
y números celestes,
tan modositos los mocositos.
Una yegua
despotrada
a palos y fierrazos
de deja caer
en tierra
como quien
muere sin muerte
y renace prepotente.
- Inédito -
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