domingo, 21 de junio de 2026

Sor Juana Inés de la Cruz (San Miguel Nepantla, 1651​-México, 1695)

 

 

Primero sueño, vv.  210 - 233 

 

Este, pues, miembro rey y centro vivo
de espíritus vitales,
con su asociado respirante fuelle
—pulmón, que imán del viento es atractivo,
que en movimientos nunca desiguales,
o comprimiendo ya, o ya dilatando
el musculoso, claro arcaduz blando,
hace que en él resuelle
el que le circunscribe fresco ambiente
que impele ya caliente,
y él venga su expulsión haciendo activo,
pequeños robos al calor nativo,
algún tiempo llorados,
nunca recuperados,
si ahora no sentidos de su dueño
(que, repetido, no hay robo pequeño)—;
éstos, pues, de mayor, como ya digo,
excepción, uno y otro fiel testigo,
la vida aseguraban,
mientras con mudas voces impugnaban
la información, callados, los sentidos,
con no replicar sólo defendidos;
y la lengua que, torpe, enmudecía,
con no poder hablar los desmentía.
 

Sor Juana Inés de la Cruz Portrait Wearing Her Medallion

(Fuente: Ezequiel Zaidenwerg Dib) 

No hay comentarios:

Publicar un comentario