SOMOS FANTÁSTICOS DE VERDAD
Jugadores de billar
Las siete en el bar The Golden Shovel
Somos fantásticos de verdad. Nosotros
Dejamos la escuela. Nosotros
Merodeamos de noche. Nosotros
golpeamos directamente. Nosotros
Cantamos al pecado. Nosotros
rebajamos la ginebra. Nosotros
Jazz en junio. Nosotros
Morimos pronto.
Construcción de cocineta
Estamos hechos de horas sin lágrimas y el plan involuntario,
Atenuados y grises. «Sueño» suena vertiginoso, sin la fuerza
De «renta», «alimentar a una esposa», «satisfacer a un hombre».
Pero podría un sueño ser burlado a través de los humos de
cebolla
Su blanca y violeta, lucha con patatas fritas
Y la basura de ayer madurando en la sala,
Revolotear o cantar un aria por estas habitaciones
Incluso si estábamos dispuestos a que esto entrara,
había tiempo de calentarlo, mantenerlo muy limpio,
Anticipar un mensaje, ¿empezamos?
Fantaseamos. ¡Pero no es así! ¡Ni por un minuto!
Como el Número Cinco ya está fuera del baño,
Pensamos en agua tibia, esperamos meternos en ella.
Una canción en el jardín delantero
Me he quedado en el jardín delantero toda mi vida.
Quiero echar un vistazo a la parte de atrás
Agreste y desatendida donde crece la mala hierba hambrienta.
Una niña hastiada de una rosa.
Quiero ir al jardín de atrás ahora
Y tal vez por el callejón,
Donde juegan los niños necesitados.
Quiero pasar un buen día hoy.
Ellos hacen algunas cosas maravillosas.
Tienen un entretenimiento maravilloso.
Mi madre se burla, pero yo digo que está bien
Como no tiene que irse a las nueve menos cuarto.
Mi madre dice que Johnnie Mae
Será una mala mujer de mayor.
Que tarde o temprano se llevarán a George a la Cárcel
(Era invierno y vendió nuestra puerta trasera).
Pero está bien. Honestamente lo digo.
Y también me gustaría ser una mala mujer,
Y usar las provocadoras medias de encaje negro nocturno
Y pasear por las calles con pintura en la cara.
La balada de Rudolph Reed
Rudolph Reed era de roble.
Su esposa también era de roble.
Y sus dos buenas chicas y su buen hombrecito
Se volvieron de roble mientras crecían.
«No tengo hambre de bayas.
No tengo hambre de pan.
Pero tengo hambre, mucha hambre de una casa
Donde en la noche un hombre en la cama
»Nunca pueda oír el yeso
Revolviéndolo como si sintiera dolor.
Nunca pueda escuchar las cucarachas
Cayendo como lluvia gruesa.
»Donde nunca la esposa y los niños necesiten
Ir parpadeando a través de la oscuridad.
Donde cada habitación de muchas habitaciones
Esté llena de espacio.
»Oh, que mi casa pueda tener este u oeste,
O norte o sur detrás de ella.
Todo lo que sé es que la descubriré,
Y lucharé por ella cuando la encuentre».
Llenó su solicitud
en una calle de una blancura amarga.
Pues Rudolph Reed era más de roble
Que otros en la nación.
La mirada fija y firme del agente
Corroída en una sonrisa.
¿Por qué tú, viejo negro, maldito viejo pesado,
Mueves a tu familia aquí?
Rudolph Reed apenas esbozó una sonrisa,
Apenas articuló una maldición,
Pero se mudó a su Casa. Con su pequeña y oscura esposa,
Y sus pequeños tres hijos oscuros.
Un vecino miraría con ojos de sorpresa
Apretujados contra una rendija.
Pero los Rudolph Reed y sus tres niños
Estaban demasiado contentos para darse cuenta.
¿Por qué no estaban seguros en su propio hogar
Con ventanas por todas partes
Y una hermosa escalera
Y un patio en frente para flores y un patio atrás para pasto?
En la primera noche, una roca, grande como dos puños.
En la segunda, una roca tan grande como tres.
Pero Rudolph Reed apenas articuló una maldición.
(Pues como hombre podía ser de roble).
La tercera noche, un estallido plateado de vidrio.
La paciencia sufría por aguantar.
Pero él miró y ¡he aquí! Un poco de sangre de la pequeña Mabel
que manchaba su mirada tan pura.
Entonces subió nuestro Rudolph Reed
Y apretó la mano de su esposa,
Y fue a la puerta con un treinta y cuatro
Y un cuchillo de carnicero bestial.
Corrió como un loco por la noche.
Y las palabras en su boca apestaban.
En el momento de herir al primer hombre blanco
Ya había dejado de pensar.
En el momento en que hirió al cuarto hombre blanco
Rudolph Reed estaba muerto.
Sus vecinos se reunieron y patearon su cadáver.
«Negro de mierda» dijeron sus vecinos.
La pequeña Mabel gimió toda la noche
Por culparse a sí misma de ser la causa.
Su madre con ojos de roble no hizo nada
Salvo cambiar la gasa ensangrentada.
Langston Hughes
es pura gloria.
Es hospitalario.
Sin embargo, se agarra a su derecho de girar libremente.
Tiene un largo alcance,
Un discurso fuerte,
Miedos remediadores
Lágrimas musculares.
Sostiene la horticultura
En el ojo del buitre,
Enfermiza profesión.
En la Compresión,
En lodo y sangre y muerte súbita,
En la respiración
Del holocausto él
Es timonel, hacha, faro.
¡Observa
A uno inquieto en el tiempo exótico! Siempre,
Hasta que el aire se cure de su fiebre.
(Del libro: Antología de poetas
laureados estadounidenses-1937-2018-;
Vaso Roto, 2019,Ed.no bilingüe)
Gwendolyn Brooks
(Traducción: Luis Alberto Ambroggio)
Gwendolyn
Brooks nació en Topeka, Kansas, en 1917, y creció en Chicago, donde
vivió hasta su muerte acaecida en el año 2000. Se la considera una de
las poetas más reconocidas, influyentes y leídas del siglo xx, y fue la
primera entre las afroamericanas en ganar un Premio Pulitzer, con su
poemario Annie Alien (1949). También fue la primera mujer negra nombrada
Consultora de Poesía para la Biblioteca del Congreso (Poeta Laureada),
en concreto para el periodo 1985-1986. Muchos de los textos de Brooks
expresan una conciencia y una militancia política, reflejando su
activismo en el movimiento por los derechos civiles de los años sesenta y
las décadas siguientes. Brooks
publicó más de veinte libros de poesía, entre ellos Bronzeville Boys
and Girls (1956), The Bean Eaters (i960), Selected Poems (1963), We Real
Cool (1966), The Wall (1967), In the Mecca (1968), Riot (1969), Family
Pictures (1970), The World of Gwendolyn Brooks (1971), Aloneness (1971),
Aurora (1972), Beckonings (1975), To Disembark (1981), The
Near-Johannesburg Boy and Other Poems (1986), Blacks (1987), Winnie
(1988), Children Coming Home (1991). También escribió varios libros en
prosa, incluyendo su única novela Maud Martha (1953), en la que resalta
el desafío de ser humano, la autobiografía Report from Part One: An
Autobiography (1972), A Capsule Course in Black Poetry Writing (1975),
Primer for Blacks (1981), Young Poet’s Primer (1981); además de editar
las antologías A Broadside Treasury y Jump Bad: A New Chicago Anthology
(1971).Entre los reconocimientos que recibió, cabe destacar el Premio de
la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras, la Medalla Frost,
el Premio del National Endowment for the Arts, el Premio Shelley
Memorial, así como becas de la Academia de Poetas Estadounidenses y de
la Fundación Guggenheim. Gwendolyn Brooks Fue honrada por la Universidad
de Western Illinois con la creación del Centro Gwendolyn Brooks de
Literatura Afroamericana.
(Fuente: La biblioteca de Marcelo Leites / ustedleepoesía2.blogspot.com)

No hay comentarios:
Publicar un comentario