PARTE DIARIO
Hoy desperté
con algo que llaman
patria en la boca.
Y fueron
deseos,
engaños,
vapores,
eslóganes,
gritaderas,
pelotas de cuero trucho,
pasiones espantapájaros
que no lo son
pero que nutren
a los poderosos,
llamaradas que se extinguen
al contacto del aire,
rengueras,
cegueras,
peceras
y el amargor
del tiempo fugaz
la piedra sangrada,
de sacrificios
y pieles perladas.
No tengo razón
ni nadie la tiene,
sólo este sopor
criminal
que no cambia
y estos huesos
que se van agostando.
El que espera
no espera,
se come los mocos.
- Inédito -
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