Se llaman puntos ciegos de percepción
aquellos rastros y escorzos de nosotros
que no podemos aprehender.
Nuestra espalda,
nuestro cuerpo caminando,
o esta voz afuera
de la boca.
Nada de eso nos es dado conocer,
sino por otros
o por medio de artilugios como prótesis.
Tenemos fuera nuestro
alguien que somos
y nos completa ante otros
pero se nos resta como si fuera
sombra ajena.
Somos incompletos y también más
de cuanto sabemos de primera mano
de nosotros.
Así nos sea dado
conocer el amor.
(Fuente: Carolyn Riquelme)
No hay comentarios:
Publicar un comentario