MONSTRUOS SAGRADOS DEL ROCK
"...ruidos suficientes para despertar a los habitantes de un cementerio..."
Cornell Woolrich.
Yo,
alicaído de saxo y trompeta.
Yo,
sin el cráter de ombligo
que emerge
en tormenta y apatía.
Yo,
fuera y dentro
de los remezones
y terremotos
que agrietan
tierras y aires
y voltean
quinchos y casonas.
Yo,
el que escupe pinches,
el koala indefenso
por más que crea otra cosa,
el cuero de sapo,
el gallo LED.
Yo,
entre las cloacas
y el QR,
las magulladuras de todos los días
por esto o aquello,
en la credulidad, el hastío
y la Divina Diva,
el cholulaje político,
artesanal, criminal,
o lo que mierda fuere.
Yo,
que me cago en Lenín
haciéndose el obrero
en tren de tercera clase
y ganado.
Yo,
perro pulguiento
y gato pelado.
Yo,
que nunca sabré
si el yo
es un conjunto de átomos
que no sean de carbono,
nitrógeno
o fosfatos.
Yo,
aquí,
en las redes del rey
y sus esbirros,
yo,
que descreo del yo
y ese manto de huevadas
tejido en su derredor
y en el espinazo.
Aquí,
simply red.
- Inédito -
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