lunes, 1 de junio de 2026

Héctor Giuliano (Piamonte, Italia, 1947 / Vive en San Juan, Argentina)

 

 

 

Todo poema
sospechoso es. 
 
O apariencia,
o extensión
o vacío.
 
Quien escribe,
y destaco la vulgaridad
del acto,
se va de ojos
y nalgas,
ya que la palabra
es vaporización
y entero capricho
que fomenta
la mano que borra
y el horizonte de placas.
 
Quien lee,
si es que lee,
no lee
o agita algo
que oscureció
o alegró
el aire
 
de su propio aire.
Quien lee
repasa la viejísima
voz de Babilonia,
pero no como un marfil
preciosamente regalado.
 
Lee la fluencia
que se desbarata
en el primer rengón
y brota
torcida en el segundo.
 
Y se olvida,
olvida lo sensible
y lo sucio pensado
como un incesto
de carne o nube.
 
Pero no.


- Inédito -
 

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