
EN EL PATIO DE ATRÁS
La gata pide su comida.
Me agacho y sirvo
estrellas marrones de soja en su plato,
acaricio su pelo oscuro.
Todavía no es de noche.
Puntitos de luz en el cielo del este.
Sobre el techo de mi vecino, una luna
transparente, un trapo rosa de nubes.
Dentro de mi casa están los que me aman.
Mi hija espolvorea la masa de las galletas.
Y hay un hombre que me levanta el pelo
en sus manos, lo cepilla
hasta que saca chispas.
Todo está como lo dejé.
La cena hierve a fuego lento.
Los cuencos de cristal esperan llenarse
con caldo dorado. Ramitas de perejil
en la tabla de picar.
Quiero oler esta sopa densa, el aire
a mi alrededor oscureciéndose, mientras las estrellas
imprimen sus formas simples sobre el cielo.
Quiero quedarme en el patio de atrás
mientras el mundo se inclina
hacia el sueño, hasta que lo que amo
me empiece a extrañar y me llame.
(Fuente: Un oficio peligroso)
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