Nací de zarza fría
y piedra maloliente.
Con escobas de pichana
barrí aguadas y socorros,
la taza de leche
y el alcohol en damajuana.
Nací del soberano,
el enano
y el baqueano,
pausado
y echado a fuerza de ellos.
Con tobillos de pigmeo
hago cuero pa'la honda,
con bozales
el sangrado del pescuezo.
Nací de madre terrena
y el ni siquiera sé que es.
Con luna y colmillos
temblaba la vida,
con culebras y sapos
rodaba la bosta
entre huesos y tientos.
Soy el follaje cerrado,
la fronda
que no conozco,
la sombra
y la respuesta sombría,
la multitud hacia nosotros,
el presto señor
que tiende la mano
y fuga el caballo.
Soy
usted,
la calle anegada,
el hombre en la guerra,
la paz a gatas empuñada,
el lloro y el grito,
la risa obligada,
el estupefacto candor
y el puñal
que degüella.
Soy
la hediondez del muerto,
el flamenco tuerto
y la sangre puerperal
en tiempo secreto,
oigánse.
- Inédito -
No hay comentarios:
Publicar un comentario