Curatoría
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NIÑO
Encontrarán siglos después,
cuando sólo queden los envases
de una sociedad
que se consumió a sí misma,
sus restos
de pequeño faraón dentro
de un refrigerador descompuesto,
enterrado
bajo unas pirámides de basura.
VENTANA
VENTANA
Una ventana que se abra para recibir la luz y deje afuera la tormenta. Una ventana que regale un paisaje escogido por la aurora
o el ocaso.
Una ventana con un camino y un caminante que camina para olvidar su caminar.
Una ventana como el marco
de un sueño
Una ventana cerrada con una cortina.
LOS CINCO SENTIDOS
LOS CINCO SENTIDOS
No sé si echaré de menos alguna vez el ruido que hace cualquier cosa cuando esté sordo más allá del silencio. ¿Acaso algún día despertaré añorando la música?
¿Echaré de menos el sabor de la primera leche del pecho que se escapa? ¿Echaré de menos el vino servido en la copa de mi paladar de hueso? ¿Volverá mi lengua a lamer la sangre del cordero?
¿Despertará un día mi nariz perdida y olerá otra vez la primavera? ¿Podrá mi olfato ciego sentir la piel amada?
¿Será posible besar otra vez por un instante y ser besado?
¿Podré apretar por un rato un puñado de arena? ¿Será posible vencer el adiós con un saludo?
¿Recordaré la luz del mediodía cuando esté más allá de las tinieblas? ¿Podrán reconocer mis llorados ojos la sonrisa que rubricaba su belleza?
NADIE
NADIE
Las calles están silenciosas
y desiertas. Solamente cruzan
las sombras de los árboles.
No se oyen pájaros, bocinas,
ni siquiera el motor inminente
de un auto siempre aproximándose.
Los ascensores, las escaleras
y pasillos de los edificios, vacíos.
En una cocina un charco
en torno al refrigerador
que de deshiela
con sus bandejas desnudas
y la puerta abierta.
Conservada en el hielo
no hay más que una arveja
muy pequeña, redonda y verde.
VIDA
VIDA
Un pájaro vuela, galopa
un caballo; un gato trepa
por un álamo;
un pez nada río arriba.
Las plantas cuando crecen
lentamente se mueven,
si extienden sus ramas,
se hunden las raíces en la tierra
y cuando abren sus flores.
El pájaro huye si se quiebra
una rama.
El perro acude al escuchar
la voz del amo.
Los peces vienen en masa
cuando se echan migas
en el agua. El animal salvaje,
por ejemplo el puma,
olfatea de lejos a su presa.
Y la sensitiva cierra sus hojas
si casi se la toca.
Las aves se alimentan
de insectos, semillas,
peces o alimañas.
Los animales pacen
o se devoran.
El hombre es omnívoro.
El pez y el pájaro cubren
a la hembra en el viento
o en el agua.
El perro se monta sobre la perra.
El hombre se tiende sobre la mujer
y entra por sus piernas entreabiertas.
Los árboles se fecundan
con el viento.
El pez raja la ova;
el pájaro triza el huevo
y deja el nido, y uno echa plumas
y el otro escamas.
El animal nace con pelaje
de las entrañas.
La planta arranca de la semilla
y echa al aire corteza y vellos.
El hombre sale del vientre
desnudo y cubierto de sangre.
El lagarto cría nueva cola
si pierde la antigua,
y los cangrejos si pierden
pinzas y patas echan pinzas
y patas nuevas.
Las heridas de hombres
y animales cicatrizan;
los huesos quebrados
sueldan solos.
Se desgastan las células,
los órganos, los tejidos.
Disminuyen las fuerzas vitales.
La muerte es el fin de la vida
COMO UN PEZ SE ME PIERDE TU ROSTRO DE MIS AGUAS
COMO UN PEZ SE ME PIERDE TU ROSTRO DE MIS AGUAS
e cubre el rostro la sombra
de un ave de rapiña
y es tu cara clara mancha
de aceite diluida sobre el agua,
mar alterado por los signos
nuevos de la lluvia, y eres en
un charco reflejo de una fruta
que tratan de beber los animales;
vislumbre en el vidrio de una
ventana que se mece, y de nuevo,
cuando la sombra pasa,eres
el tibio rostro de niña cogido
por mis manos, mientras el pájaro
vuela solo y lejos por los cielos.
LA CARA DE DIOS
LA CARA DE DIOS
En una mano la piedra
negra y enmantequillada
destellante en los dedos
del infame idólatra;
mordido, menospreciado
el pan en la otra mano.
~
Amanece.
Se abre el poema.
Las aves abren las alas.
Las aves abren el pico.
Cantan los gallos.
Se abren las flores.
Se abren los ojos.
Los oidos se abren.
La ciudad despierta.
La ciudad se levanta.
Se abren llaves.
El agua corre.
Se abren navajas tijeras.
Corren pestillos cortinas.
Se abren puertas cartas.
Se abren diarios.
La herida se abre.
Sobre las aguas se levanta niebla.
Elevados edificios se levantan.
Las garfias levantan cosas de peso.
El cabrestante levanta el ancla.
Corren automoviles por las calles.
Los autobuses abarrotados corren.
Los autobuses se detienen.
Abren las tiendas de abarrotes.
Abren los grandes almacenes.
Corren los trenes.
Corre la pluma.
Corre rápida la escritura
Los bancos abren sus cajas de caudales.
Los clientes sacan depositan dinero.
El cieno forma depositos.
El cieno se deposita en aguas estancadas.
Varios puentes cruzan el rio.
Los trenes cruzan el puente.
El tren corre por los rieles.
El puente es de hierro.
Corre el tiempo.
Corre el viento.
Traquetean los trenes.
De las chimeneas sale humo.
Corren las aguas del rio.
Corre agua sucia por las cloacas.
Las cloacas desembocan en el rio.
Las gallinas cloquean.
Cloc cloc hacen las gallinas.
De la cloaca sale un huevo.
El rio es hondo.
El rio es ancho.
Los rios tienen afluentes.
Los afluentes tienen cascadas.
Los afluentes desembocan en el rio.
Las avenidas son anchas.
La calle desemboca en ia avenida.
El rio desemboca en el mar.
El mar es amplio.
~
Andan los relojes.
Andan los planetas.
¿Como andamos?
Ando a tropezones.
Ando enfermo.
Ando con hambre.
Ando sin plata.
Ando andrajoso.
Ando sucio.
Ando solo.
Ando con miedo.
Ando huyendo.
¡Andate! me dijeron.
Andan tras de mi.
Ando por los andenes.
¡Andando!
Adiós.
Los Andes están nevados.
~
Uno aprieta a correr. Lo siguen
Los peatones abren paso.
Doblan corriendo la esquina.
El soplón con disimulo se escabulle
Disimula la ira
Disimula el disgusto
Disimula la pobreza.
Disimula el hambre
Morderse la lengua
Obrar con mucho disimulo.
LA CIUDAD 48
LA CIUDAD 48
El río invierte el curso
de su corriente.
El agua de las cascadas sube.
La gente empieza a caminar
retrocediendo.
Los caballos caminan hacia atrás.
Los militares deshacen lo desfilado.
Las balas salen de las carnes.
Las balas entran en los cañones.
Los oficiales enfundan sus pistolas.
La corriente penetra por los enchufes.
Los torturados dejan de agitarse.
Los torturados cierran sus bocas.
Los campos de concentración
se vacían.
Aparecen los desaparecidos.
Los muertos salen de sus tumbas.
Los aviones vuelan hacia atrás
Los “rockets” suben hacia
los aviones.
Allende dispara.
Las llamas se apagan.
Se saca el casco.
La Moneda se reconstituye íntegra.
Su cráneo se recompone.
Sale a un balcón.
Allende retrocede hasta Tomás Moro.
Los detenidos salen de espalda
de los estadios. 11 de Septiembre.
Regresan aviones con refugiados.
Chile es un país democrático.
Las fuerzas armadas respetan
la constitución.
Los militares vuelven a sus cuarteles.
Renace Neruda.
Vuelve en una ambulancia
a Isla Negra. Le duele la próstata. Escribe.
Víctor Jara toca la guitarra.
Canta
Los discursos entran en las bocas.
El tirano abraza a Prat.
Desaparece. Prat revive.
Los cesantes son recontratados.
Los obreros desfilan cantando
¡Venceremos!.
LA CIUDAD 38
LA CIUDAD 38
Por ahora no sé quién eres
ni adónde estás siempre.
Sé que nos ha tocado vivir
en la misma ciudad
y en un mismo país de la tierra
al mismo tiempo.
Y eso me basta.
Hoy es de noche, pero mañana
saldré como ayer en tu busca.
Estoy seguro sabré reconocerte.
Por si acaso, para que sepas,
andaré como siempre,
con anteojos negros y bastón blanco
PABELLÓN
PABELLÓN
El pabellón es azul verdoso en la penumbra y verde azulado cuando se prenden las luces. Mientras los sanos fabulan males imaginarios el enfermo asiste a la escuela del sufrimiento. El dolor es la fanfarria de una trompeta escarlata y la anestesia es de un hielo azul blanco. El aire del pabellón sin ventanas está tibio. El radiador y la unidad diatérmica zumban. El calefactor que mantiene los instrumentos a la temperatura del cuerpo está encendido. No hay diferencia de calor entre la cánula y la fosa, los fórceps y las pinzas de biopsia. Detrás del trío de tubos de oxígeno las vejigas de gaita del insuflador se inflan y desinflan acompasadamente. Sobre la mesa esterilizada y reluciente la máquina de coser cose y descose. El paraguas se abre y se cierra como una gran flor negra.
SOBRE UNA FOTO DEPORTIVA VISTA EN LA PARED DE UN RANCHO
SOBRE UNA FOTO DEPORTIVA VISTA EN LA PARED DE UN RANCHO
1.El gol
Los cansados y viejos campeones se despiden de la pared de barro junto al crucifijo después de ponerle el hombro a un par de terremotos y una larga dictadura. Algunas tardes besados por la luz lenta del ocaso los astros de papel reviven y triunfantes una vez más, desfilan en hombros de multitudes, saludando con un jubiloso manoteo, quizás por última vez antes de hundirse en el olvido.
2. El pase
Manténla en el aire de la portada, en tu poder el máximo tiempo posible, o sea el tiempo indispensable para otear como un camaleón cancha y ver la pista de ceniza con sus perros y las primeras filas de las graderías alambradas.
Es tuya, solamente tuya,
ahora mismo tú la llevas, la levantas,
y la dejas caer como un globo. Piensas como un malabarista manco volando en un avión a chorro y ves allá adelante una cabeza que parece detenida y libre frente al arco. Lo estás mirando todo por el rabillo del ojo, la luna en una encrucijada verde, y entonces haces el pase.
HOY NO HARÉ TRABAJO VOLUNTARIO
HOY NO HARÉ TRABAJO VOLUNTARIO
para Andrés y Mauricio Millán
Aunque en las calles lluevan
palos y piedras hoy debo
atravesar la ciudad revuelta.
Nada podrá detenerme,
ni barricadas llameantes
ni gases lacrimógenos.
Avanzo como un ciempiés
bajo una cáscara de huevo
llevando a casa de mi padre
una pequeña tina de baño
para mi hermano recién nacido.
Y no puedo detenerme.
Después escribo.
πre RÍOS√2021
(Fuente: Marcelo Sepúlveda Ríos)
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