SEGREGACIÓN N.° 1
(a modo de un pintor primitivo culto)
Yo, mamá, mis dos hermanos
y muchos peruanitos
abrimos un hueco hondo, hondo
donde nos guarecemos,
porque arriba todo tiene dueño,
todo está cerrado con llave,
sellado firmemente,
porque arriba todo tiene reserva:
la sombra del árbol, las flores,
los frutos, el techo, las ruedas,
el agua, los lápices,
y optamos por hundirnos
en el fondo de la tierra,
más abajo que nunca,
lejos muy lejos de los jefes,
hoy domingo,
lejos muy lejos de los dueños,
entre las patas de los animalitos,
porque arriba
hay algunos que manejan todo,
que escriben, que cantan, que bailan,
que hablan hermosamente,
y nosotros, rojos de vergüenza,
tan sólo deseamos desaparecer
en pedacitititos.
Poemas (1958)
OH HADA CIBERNÉTICA...
Oh Hada Cibernética
cuándo harás que los huesos de mis manos
se muevan alegremente
para escribir al fin lo que yo desee
a la hora que me venga en gana
y los encajes de mis órganos secretos
tengan facciones sosegadas
en las últimas horas del día
mientras la sangre circule como un bálsamo a lo largo de mi cuerpo
Dentro & Fuera (1960)
ALGÚN DÍA EL AMOR…
Algún día el amor
yo al fin alcanzaré,
tal como es entre mis mayores muertos:
no dentro de los ojos, sino fuera,
invisible, mas perenne,
si de fuego no, de aire.
¡Oh hada cibernética! (1962)
AMANUENSE
Ya descuajaringándome, ya hipando
hasta las cachas de cansado ya,
inmensos montes todo el día alzando
de acá para acullá de bofes voy,
fuera cien mil palmos con mi lengua,
cayéndome a pedazos tal mis padres,
aunque en verdad yo por mi seso raso,
y aun por lonjas y levas y mandones,
que a la zaga me van dejando estable,
ya a más hasta el gollete no poder,
al pie de mis hijuelas avergonzado,
cual un pobre amanuense del Perú.
El pie sobre el cuello (1964)
AUTORRETRATO CON APARIENCIA HUMANA
No por las ondas, no, del fiel espejo,
mas sí del sueño en cuyas largas vías
cuánto increíbles vistas yo descubro
y certifico.
Ahora al fin ni búho, olmo o risco,
que a costa mía fui mudado ayer,
para poder seguir, y no ser polvo,
en este mundo.
Aunque tan solo fuere breve sueño,
aquellas trazas recupero humanas,
en el materno claustro recibidas
divinalmente.
Porque heme en esta intempestiva vuelta,
si ya no en bulto de los otros reinos,
tampoco por fortuna no mondado
de cada miembro.
Así no más en mientes (otra vez
Lo digo y la ilusión me basta toda),
que por azar vuelvo a mirarme ufano
bajo buen temple.
¡Ah mayoral al fin tal mi gran padre!,
mayoral soy, y tras de mí se vienen
las virginales dulces mil ovejas,
que nunca tuve.
En alabanza del bolo alimenticio (1979)
LA ESPERANZA
Un poquito siquiera de los años
que de aquí en adelante llegarán
en las frágiles alas del instante,
y así entonces por la primera vez
nunca más sumergido hasta ahogarse
en este mar de cosas materiales;
que si bien fugazmente como un rayo,
por fin sea caudillo de sus días
tal vez acá latiendo plenamente,
y cada paso sobre la corteza
con la venia del cielo generoso
reorientarlo al reino inmaterial
en pos de un gajo de la gaya ciencia,
aún hoy un confín inalcanzable,
¡pero mañana nunca ya en ayunas!
En el restante tiempo terrenal (1990)
En: Los versos juntos 1946-2008. Poesía completa (2008)
Sevilla: Biblioteca Sibila / Fundación BBVA, 2008, pp. 25, 37, 52, 110, 189 y 360
(Fuente: Óscar Limache)
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