Es mi fracaso.
A veces aparece en sueños.
A veces en el fragor del mediodía.
Se abre paso como una pequeña verdad.
Es el fracaso de mi vida.
No tiene nombres precisos.
No tiene fechas precisas.
No tiene largas ausencias
ni grandes acontecimientos
imposibles de olvidar.
Puso un látigo en mis manos.
Un caballo muerto de sed en mi puerta.
Y un pozo profundo en mi patio
colmado de piedras.
(Fuente: En Amor Arte)
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