CREACIÓN
Estoy vivo y sorprendí en el alba las estrellas.
La compañera sigue durmiendo y no lo sabe.
Los compañeros duermen. La clara jornada
se alza ante mí más nítida que los rostros hundidos.
A lo lejos pasa un viejo que va a trabajar
o a disfrutar de la mañana. No somos diferentes,
los dos respiramos la misma claridad
y fumamos tranquilos para engañar el hambre.
También el viejo debe tener un cuerpo puro
y vibrante –debería estar desnudo ante la madrugada.
Esta mañana corre la vida sobre el agua
y en el sol: nos rodea el resplandor del agua
siempre joven, los cuerpos de todos estarán desnudos.
Habra un sol fuerte y el rigor del mar
y el rudo cansancio que abate bajo el sol
y la inmovilidad. Estará la compañera
–un secreto de los cuerpos. Cada uno tendrá su propia voz.
No hay voz que rompa el silencio del agua
bajo el alba. Y tampoco nada que tiemble
bajo el cielo. Sólo hay una tibieza que funde las estrellas.
Estremece sentir la mañana que vibra
toda virgen, como si ninguno de nosotros estuviera despierto.
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en "Poemas inéditos. Poemas elegidos", Ediciones Librerías Fausto, Buenos Aires, 1975. Traducción y prólogo de Horacio Armani. Notas de Italo Calvino. En la imagen, Cesare Pavese (Santo Stefano Belbo, Italia, 1908-Turín, Italia, 1950 / La Stampa)
CREAZIONE
Sono vivo e ho sorpreso nell’alba le stelle.
La compagna continua a dormire e non sa.
Dormon tutti, i compagni. La chiara giornata
mi sta innanzi piú netta dei volti sommersi.
Passa un vecchio in distanza, che va a lavorare
o a godere il mattino. Non siamo diversi,
tutti e due respiriamo lo stesso chiarore
e fumiamo tranquilli a ingannare la fame.
Anche il corpo del vecchio dev’essere schietto
e vibrante –dovrebbe esser nudo davanti al mattino.
Stamattina la vita ci scorre sull’acqua
e nel sole: c’è intorno il fulgore dell’acqua
sempre giovane, i corpi di tutti saranno scoperti.
Ci sarà il grande sole e l’asprezza del largo
e la rude stanchezza che abbatte nel sole
e l’immobilità. Ci sarà la compagna
–un segreto di corpi. Ciascuno darà una sua voce.
Non c’è voce che rompe il silenzio dell’acqua
sotto l’alba. E nemmeno qualcosa trasale
sotto il cielo. C’è solo un tepore che scioglie le stelle.
Fa tremare sentire il mattino che vibra
tutto vergine, quasi nessuno di noi fosse sveglio.
(Fuente: Jonio González)
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