domingo, 6 de septiembre de 2026

Álvaro Figueredo (Maldonado, Uruguay, 1907 - 1966)

 

 

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YO LE DECÍA A ÁLVARO

 

Alvaro ¿quién es Alvaro
qué turno
qué delirio qué número qué dulce
vez qué agria vez qué un
transformándose en él
en este en otro en ambos
sí pero no y mi mundo
mi alvaridad fluyendo
de calle en calle usándome
sobre mi voz girando su hoja turbia
de grada en grada el eco
invadiendo mis hábitos mi oficio
mis trajes mi alimento
mis retratos mi caja de cerillas
la piedra vitalicia donde escribo
silbando refugiándose en el único
señalando mi puerta designándome
abrilísimo pobre o desposando
jóvenes de oro de jacinto asiéndolas
alvarísimamente o extraviándome
circularmente azul como un insecto
como un rollo sin nombre
blancamente
como un plato de sopa atribulado
como el roído eco
quién es Alvaro?.
 
 
 

NARCISO ENLUTADO

 

Abro el umbral en el Álvaro en que moro,
junto en mi voz el Álvaro que aspiro.
Doy un Álvaro al aire, si suspiro,
Y arrojo un Álvaro al mar, si lloro.
 
Cae del cielo un Álvaro si imploro,
nace en mi sombra un Álvaro si expiro,
y, Álvaro sólo y sin razón, me miro
si Álvaro tanto, a solas, atesoro.
 
De Álvaro tanto, más que dueño, avaro
me voy llorando al Álvaro más duro
para olvidar al Álvaro en que muero
 
Mas sin quererlo, al Álvaro más claro
le brindo el cáliz del Álvaro que apuro
para escuchar los álvaros que espero.
 
 
 

CANCIÓN DE LOS CABALLITOS BLANCOS

 

Cinco caballos eran,
los caballitos,
y sus hocicos, cinco
varas de nardo.
 
Cinco caballos eran,
los caballitos,
y un enjambre de abejas
en sus hocicos.
 
–Arre, caballos, arre
por todo el mundo
Con el anca de nieve
y el ojo oscuro
 
–Upa, caballo, upa
por los barrancos
Donde tiemblan las sombras
de los caballos.
 
2
Uno murió en el agua
otro en el viento;
Uno murió en la tierra
y otro en el fuego.
 
Solo quedó un caballo
muy mal herido
Enredadas sus crines,
en los espinos.
 
Lo encontraron un hombre
y una mujer
Le peinaron la cola,
le dieron miel.
 
Y cuando ya sanaba
de su heridilla
Se perdió en una sombra
de golondrina.

 

(Fuente: Henderson Espinosa) 

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