viernes, 11 de septiembre de 2026

Bola de Nieve / Ignacio Jacinto Villa Fernández (Guanabacoa, Cuba, 11 de septiembre de 1911 - Ciudad de México, 2 de octubre de 1971),

 

 

 

Puede ser una imagen de piano 

 

 

 

Drumi, Mobila
 
No yora, Mobila,
que tu mamá ta la campo,
y horita ta bení pa ca’.
 
Si nene drumi
cuando mamá sale,
e trae regalito pa ti,
e trae to lo nunie pa ti.
 
Y si nene no drumi,
Chimbilicó
Cheche Calunga
lo ranca lo pitico
y lo come.
 
 
 

Ay amor

 

Amor, yo sé que quieres
Llevarte mi ilusión
Amor, yo sé que puedes también
Llevarte mi alma
 
Pero ¡ay amor!
Si te llevas mi alma
Llévate de mí
También el dolor
 
Lleva en ti
Todo mi desconsuelo
Y también
Mi canción de sufrir
 
¡Ay amor!
Si me dejas la vida
Déjame también
El alma sentir
 
Si solo queda en mí
Dolor y vida
¡Ay amor
No me dejes vivir!
 
 
 

Ay, Mamá Inés 

 

Aquí estamos todos los negros
que venimos a rogar
que nos concedan permiso
para cantar y bailar.
 
¡Ay, Mamá Inés!
¡Ay, Mamá Inés!
Todos los negros tomamos café.
 
¡Ay, Mamá Inés!
¡Ay, Mamá Inés!
Todos los negros tomamos café. 

***
 
Ignacio Jacinto Villa Fernández (Guanabacoa, Cuba, 11 de septiembre de 1911 - Ciudad de México, 2 de octubre de 1971), más conocido por su nombre artístico Bola de Nieve, fue un pianista, compositor y cantante cubano.
Los padres de Ignacio Villa fueron Inés Fernández, ama de casa, y Domingo Villa, cocinero de una fonda. Ignacio tuvo doce hermanos y aunque las condiciones económicas en que vivían no fueron las más favorables, sí participaban en el ambiente festivo criollo de la villa, lo cual marcó la personalidad creadora, la bohemia y la alegría del artista.
Se matriculó en el Conservatorio Mateu a los ocho años y en 1923 comenzó a estudiar solfeo y teoría musical. Su aspiración era ser doctor en Pedagogía y en Filosofía y Letras, pero cuando se matriculó en 1927 en la Academia Normal para Maestros, la crisis que provocó el gobierno de Gerardo Machado le hizo dedicarse a la música para vivir.
Tomó elementos rítmicos y la manera tan particular de acompañarse al piano de los discos de la pianista cubana María Cervantes su mayor y verdadera influencia, dicen especialistas.
Los orígenes de su apodo se dividen en dos opiniones. Para muchos, lo ideó Rita Montaner en una noche de espectáculo en el habanero Hotel Sevilla en 1930 o 1931, cuando la acompañaba al piano en "El manisero" y "Siboney". Para otros, como el periodista Fernando Campoamor, fue idea de un médico del barrio, Carlos Guerrero. Las historias populares cuentan que a Ignacio le molestaba el apodo, ya en la época en que aún no era famoso, cuando en su barrio esperaba ante el Teatro Carral para sustituir al pianista de la función cuando este faltaba, o bien para acompañar los filmes mudos que por entonces allí se proyectaban. Los muchachos del barrio, en burla, lo llamaban por los motes de "Bola de Fango" y "Bola de Trapo". No obstante fue realmente Rita Montaner quien hizo popular el apodo, que se vio por primera vez escrito en público en México, cuando la cantante hizo que pusieran en el cartel de presentación: "Rita Montaner y Bola de Nieve".
 
 

 

(Fuente: Henderson Espinosa) 

No hay comentarios:

Publicar un comentario