Pájaro de la frontera
Los domingos suelo huir hacia la frontera
a alguna frontera
una frontera cualquiera
a un boleto mínimo de colectivo
Con la excusa de encontrar clavelinas, corales o petunias
subo al 150 que me lleva hasta Pompeya
a la feria de pájaros y plantas
-una antigualla que solo puede estar en la frontera
ahí, casi a orilla del Riachuelo-
Si no fuera porque solo pueden vivir en jaula
me llevaría un canario o un jilguero o un cabecita
aunque también podría tener la tentación de Watanabe
de comprar pájaros para dejarlos en libertad
es claro que nunca vi por allí a un poeta tan grande
en la feria o caminando hacia el puente Alsina
ese puente que ha perdido su nombre de tangos / valses
y también el nombre de un exterminador de indios
ahora se llama Puente Exequiel Demonty
el nombre por fin de un pibe de los barrios pobres del sur
(en la frontera
siempre parece que hay muchos policías de Alsina
con sed de sangre nativa)
En mi juventud
aquí no más a una cuadra
habité muchas mañanas el no lugar de la parada del 11
para ir a trabajar a las escuelas de Laferrere o Catán
días enloquecidos de amor por aquella mujer hermosa
que me hacía olvidar el frío y los años de soledad
(cien o más)
con ella cruzabamos cada mañana
la frontera de la ciudad y de mis limitaciones
para volver por las tarde al pasillo de malvones
al conventillo de la calle Urquiza
saludando a los vecinos de la planta baja
a Jorge y Nita que cuidaban de nuestra niña
o nos prestábamos una taza de azúcar o de yerba.
Pero ahora
en este bodegón de Saenz y Av La Plata
me acuerdo de una pájarita
que ahí anda
perdida en el fulgor de las retamas
habrá que ver si vuelve algún día
de esa isla de flores amarillas
escondite o refugio
si vuelve digo
con sus anteojos
empañados por un poema a su amada
a veces la pajarita me acompañaba a la frontera
ella dice que sí, que ella vió a Watanabe
Yo vuelvo a la frontera
sin saber aún qué hacer con el viento
y me digo que Pompeya es un buen lugar
para morir de nostalgia o morir no más
no ha de ser de mala suerte morir de nostalgia
morir en la frontera
(Fuente: Daniel Rafalovch)
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