DE BUEN CALIBRE
Cada día los calibres importan menos
Todos matan
Ya no se usan los que sólo herían o ahuyentaban
perdigones, municiones, balitas .22
Si tu calibre no es de los gordos
y sumamente agudos
si no perfora muros
ni parte cabezas en dos
debería estar en un museo
en un puesto de chatarra callejera
o en el compartimento del relojero vienés
Frantz Pfannl
quien inventó en 1914
la pistola kolibrí
calibre 2.7 milímetros
un chiste balístico
De cierto empaque en adelante
cualquier explota
sea por dentro como granada intravenosa
sea por fuera como bazuca o mina
o parque de artillería
que atraviese huesos y chalecos
como cuchillo caliente
en mantequilla
Qué tanto es tantito
sí los calibres obran
en manos de cobardes
o sicópatas
cerebros lavados
intoxicados
muertos de miedo
de gente que se defiende
u odia con las entrañas
de profesionales bien pagados
que liquidan cualquier objetivo
con sicaria pericia
o la obediencia debida
Qué más da el calibre
de las plúmbeas lluvias
que se manda el cielo
misiles de cualquier categoría
atroz en su puta puntería expansiva
Qué más si su inteligencia
es humana o de ángel
de circuitos programados
o como a las armas en casa
las carga el diablo
Una máquina no es menos sensible
y desapasionada
que los matones los locos las soldadas
pertechades hasta los dientes
como en Gaza
Los calibres matan
Es lo único que hacen
Si en alguna parte hay una bala
con tu nombre escrito en ella
tómala muy en cuenta
con ese fuego no se juega
Poesía Hermann Bellinghausen
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