Tuve un puñal
un amanecer
una flor que cuidar
sangraba a punto
en horario
de mi uso
en Greenwich
de reloj en reloj
toda la arena del desierto
tuve un deceso
un salvoconducto
un enterrador
esperándome
polvo tras polvo
de donde viene la vida
de donde se vuelve a la muerte
tuve rencor
fantasmas
promesas que no cumplí
que jamás cumpliré
y ahora en esta edad
que le dicen tercera
como si fuera una posición
de cuando se coreaba
ni yankees ni marxistas
soy otro niño más
amigándose con los enterradores.
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