Juegos de dormitorio
Sangrando por las narices
La lámpara semejaba un cerezo
(Un cerezo no sé porqué)
Yo abrí los brazos como quien
Cierra con prisa una ventana
En un brazo aprendí a nadar
En un beso aprendí a vivir
Yo dormía una bandada
De palomas voló de súbito
Estas palomas provenían
De un internado de hechiceras
Las jovencitas en corpiño
Frente al espejo alucinante
Se habían clavado la cabeza
Con un pernicioso alfiler negro
Pronto en palomas convertidas
Por este infantil acto mágico
Salieron volando por el cielo
Rumbo a mi abierto dormitorio
Yo dormía como quien
Vive una noche para siempre
La noche semejaba un alfiler
(Un alfiler no sé porqué)
en El agc de la Mandrágora (1957), incluido en Antología de la poesía surrealista latinoamericana (Editorial Galache, México, 1974, ed. de Stefan Baciu).
(Fuente: Asamblea de palabras)
No hay comentarios:
Publicar un comentario