Fulminante
En las cáscaras de los cítricos
las hormigas distraen el viaje
de su política de acumulación
por un momento su voluntad despiadada
olvida todo daño
así las plantas del jardín
sobreviven al menos
hasta el final de la primavera
si se pudiera ver dentro
de las galerías del hábitat
se tendría la certeza
de una muerte hecha de azúcares
laberintos cuevas oportunidades
exhalando un gas distinto
a la naturaleza que profesan
los hombres no son tan confiables
como para organizar un camino
donde las hormigas del mundo
salvaran su entusiasmo
por eso libran en la facilidad
de las cáscaras de mandarinas
una emoción segura
si las hormigas transmitieran
a la posteridad el peligro
del ácido de los cítricos
generaciones futuras
podrían salvarse
pero hay un hallazgo
en esto de no usar insecticidas:
hasta acá llega la ejecución
todo lo demás es literatura.
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