REVERENDO LEMUEL WILEY
REVERENDO LEMUEL WILEY
Prediqué cuatro mil sermones,
dirigí cuarenta reavivamientos*
y bauticé a muchos conversos.
Pero ninguna de mis obras
brilla con más fuerza en la memoria del mundo,
y ninguna me es más preciada:
miren cómo salvé a los Bliss del divorcio,
y libré a los hijos de esa desgracia,
para que llegaran a hacerse hombres y mujeres decentes,
felices ellos mismos, y un orgullo para el pueblo.
* En las iglesias evangélicas, servicio o serie de servicios efectuados para producir un reavivamiento o un despertar de la fe.
……
MRS. CHARLES BLISS
El reverendo Wiley me aconsejó no divorciarme de él
por el bien de los chicos.
Y el juez Somers le aconsejó a él lo mismo.
Así que seguimos juntos hasta el final del camino.
Pero dos de los chicos pensaban que él tenía razón,
y dos de los chicos pensaban que yo tenía razón.
Y los dos que estaban de su lado me echaban la culpa a mí,
y los dos que estaban de mi lado le echaban la culpa a él,
y se afligían por aquel al que apoyaban.
Y a todos los desgarraba la culpa de juzgar
y les torturaba el alma no poder admirarnos
a él y a mí por igual.
Ahora bien, todo jardinero sabe que las plantas crecidas en sótanos
o debajo de piedras son deformes, débiles y amarillentas.
Y ninguna madre dejaría a su bebé
mamar de su pecho leche enferma.
Sin embargo, los predicadores y jueces aconsejan la crianza de almas
donde no hay sol sino sólo penumbra,
donde no hay calor sino sólo frío y humedad —
¡Predicadores y jueces!
........
de Spoon River
(Traducción y Fuente: Gerardo Gambolini)
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