Matar al mono
Se dedicaron a matar al mono con infinito esmero; no hay que excederse, porque se pasa de muerto y vuelve a nacer. Demasiada delicadeza y el resultado es un anciano enfermizo con el cuerpo cubierto de tupida pelambre. ...Con suavidad, saliendo del infierno, el mono trepa para huir del mono.
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg Dib

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