4 poemas de NADA ESTÁ EN SU LUGAR
CANÍCULA
Arde la tierra. Una vez más
el fuego arrasa valles, montañas, pueblos.
Arde la tierra y sus gentes
documentan su solidaridad
para paliar el daño.
Se habla de pirómanos
para tapar recortes y desidia.
Así son los gobiernos, tan patriotas.
Permiten la miseria de los pueblos,
a cambio de reducir a cenizas su indolencia.
Arde España, su norte, su verdor,
de este a oeste, el sur desguarecido.
Nada puede evitarlo. Es tarde.
El viento también es cómplice de las llamas.
La estupidez y el odio salen de los armarios
y abren cicatrices en la tierra reseca.
CARA Y CRUZ
De un lado, la incertidumbre pesa.
Disparan a matar al suprimir derechos.
Sus misiles no son de diseño, como hace poco tiempo.
Las balas son de hierro, herrumbre y óxido.
Vienen preñadas de postales en el nombre de dios.
Una conjunción de estrellas funde la Iglesia y el Estado.
Filosofía que sólo acepta un poder vestido
con trajes casposos de posguerra.
Media dosis de humanidad y los fascistas dimiten:
teatro inútil.
Conservan sus trajes con la marca
del capitalismo neoliberal.
Del otro lado, la soledad del pobre.
De quien espera llegar a fin de mes,
porque a pesar de la subida salarial
sigue tropezando con la ambición antigua,
más amplia y más letal,
de los intermediarios.
CAMPAÑA ELECTORAL
Doñana se seca.
La Junta de Andalucía promete
un resort de lujo en sus puertas
y legalizar el robo de acuíferos.
El Ebro se seca.
Los agricultores catalanes
Llenan las calles de Zaragoza
con sus tractores.
Exigen el agua que no queda.
Las Hurdes se queman.
Dos terroristas les han prendido fuego.
Las lágrimas vertidas
no detienen el incendio.
Hay quienes resucitan
la Eta erradicada.
El cambio climático
amenaza la tierra,
pero “una sola maceta
bastará para sanarnos”.
Se nos seca la vida.,
pero nada importa.
OTRA MÁS
Arde la vieja Europa
desde un punto convulso
terriblemente bélico.
Se desmorona el mundo.
La pandemia sigue sumando muertes.
Más de dos años de suma y sigue.
más de dos años de miedo incontrolado.
Triunfa el individualismo.
El tiempo del abrazo se esconde
en libros de autoayuda.
Se desmorona el mundo.
Tan de repente, tan de olvidar las guerras.
Siria, Yemen, Sudán...
¡Ay pobre Palestina!
Se desmorona el mundo.
Un psicópata invade a su vecino.
La amenaza de bombas nucleares
vuela sobre nosotras,
se traga nuestros sueños.
Después de tanta muerte
venida de otras guerras
que ahora no se nombran,
se desmorona el mundo.
Montse Grao. Nada está en su lugar. Ed. Nautilus, 2026
(Fuente: Voces del extremo)

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