viernes, 16 de octubre de 2026

César Seco (Venezuela, 1958)

 

 

 

Puede ser una imagen en blanco y negro de una o varias personas y calle 

 

 

EPIFANÍA 

 

Este año entra frío.
En los mercados no hay ofertas.
Orine y mierda cunde en los bolsillos.
El discurso de las calles es porquería:
rabiosa plasta. Agachado la dejó
un borracho silbando una canción
a los ángeles o a su madre.
 
Este año entra frío.
Pido al Altísimo que mis ojos no se cierren,
que de la redonda y cifrada la flor obtenga.
Al diablo debo fulminar.
Acostado en el banco de una plaza miro
al cielo y sus astros lejos: blanco disco
y negro espectro dónde las estrellas
dibujan animales, fascinantes animales
dónde una vez estuvo el caos.
El insomnio me va dictando como si de
un recado para Dios mismo se tratara.
 
Este año entra frío.
Entono una partitura alucinada
sin enmiendas ni correcciones.
El silencio mis oidos arrebata. Esta noche
toco la cifra nueva. Entré por la puerta en
llamas. Salí con la luz discreta.
 
Este año entra frío.
Cada día de trabajo se lo ganó a mi absurdo.
Presente tengo a Dostoievski y a su Idiota:
<<He llegado a la convicción de que Usted
es un verdadero niño. Un niño en el sentido
absoluto de la palabra; de un adulto
sólo tiene el rostro y la estatura>>.
 
Este año entra frío.
Bajo la redonda mi risa de batracio,
mi lágrima de espanto.
Cuánto en mí no es dolor sino vacío:
vaso sonoro donde una a una caen
las estrellas y en flor abierta la vigilia
al sueño muda.
 
Este año entra frío.
El miedo su sílaba a la noche infunde.
Miedo es nada. Miedo al cuerpo espina.
Un disparo a la noche doy: apuesto por
mi ala. Corazón es mi pan diario.
Árbol en la noche alerta.
!La imaginación! !La trueca!
Mi juguete de rabia. Mis pistolitas.
El labio adviene en azúcar y el cielo en beso,
pan donde la mañana anuncia a Dios.
 
Este año entra frío.
No me dejes cavilando el tedio.
Tú me conoces, soy tu hijo enamorado.
Apuesto contra la cordura de los necios
y los impunes.
Amigo mío, supremo terco.
Aunque el esputo suene en mi nariz
y un frondoso virus mi cuerpo encienda.
Tú sabes que la flor que labro tiene
tu luz y tu migaja.
 
 
en Oscuro Ilumina. C.S. 1999, en Lámpara y silencio. Antología poética, 2007. en Poemas selectos, 2026.
 
Fotografía: Victor Borst

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario