sábado, 10 de octubre de 2026

Hermann Bellinghausen (México, 1954)

 

 

Bálsamo sí de mis arterias
Bálsamo no de mis demonios
Cuerda de paso los nervios
Cruda cadena los tendones
Ciega luz de los sentidos
 
Músculo a músculo me desentiendo
del ácido láctico de los caballos dolientes
y la poca azúcar que nos desmaya
La resequedad penetra la piel
las mucosas ay los ojos
cansados de tanto no llorar
 
Uñas hundidas en carne propia
y en carne ajena que sangra
no importa ya el tipo
la sangre derramada
es universal
 
Pon pomada y aceites básicos
en los cuatro puntos cardinales
de las cuatro extremidades
 
En los orificios de la cabeza
deposita nubes que goteen
y saquen a bailar con alegría
las suelas lisas
 
Talco para el sobaco
Polvos alcalinos contra el ácido
jabones y tinturas en las heridas
Miel y sávila cicatrizantes
 
Pasta pastilla pastiche
filtro en la seda
que nuble ligeramente
la calidad de la mirada
 
Si todo es para nada
nada es para todo
Chiqueadores y emplastos hay
Espesuras de tepescohuite
Que mi adormidera te adormezca
 
Poesía Hermann Bellinghausen
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario