Aquí
las vendas del asco,
lo estrellado
y las piedras
que maduran.
Aquí
bajo esta sombra
vieja,
estas floraciones
frustradas
de duros esplendores,
oscuridad
de dones ciegos.
Aquí,
vertebrados
los insectos,
marsupiales
las antenas,
ávido el vino
que pide boca
y desengaños.
Aquí,
en el frescor
de septiembre,
indagando
los sarmientos de la parra,
no maduro,
no agitado,
ataráxico,
sorpreso
nunca satisfecho.
- Inédito -
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