Manos
Manos, interjecciones en el día, punzón de la palabra, roedoras del cadáver del viento, exploradoras de su mansión de alada geometría. Manos palpantes, que en la sombra fría, a seno, mármol, flor doráis las horas, evocando a otra luz, desveladoras, la atónita belleza, que dormía. Manos que a pleno sol vais nocherniegas, garzas entre la bruma del instinto, frenesí de expresar lo zahareño. Manos, tristes de tacto; lindes ciegas de nuestro melancólico recinto. Oh torpes manos, límites del sueño.
(Fuente: Ezequiel Zaidenwerg Dib)

No hay comentarios:
Publicar un comentario