miércoles, 17 de junio de 2026

Juan Calzadilla (Venezuela, 1930 - 2025)

 

 

 

 

 

LA MILLA DE ORO

 

En ninguna parte se nos dijo
que había que avanzar de frente
poniendo un pie primero y el otro luego.
 
En ninguna parte se nos habló
de la bajada y el ascenso, de la recta,
el escollo, el espino y la piedra.
En ninguna parte se nos dijo
que había que avanzar poco a poco
o a toda carrera
 
Ni se nos habló de la meta
ni del punto y la hora de salida y de llegada.
En ninguna parte se nos dijo
que nos jugábamos con ello la vida
Y que era cuestión de vida o muerte
llegar de primeros en la prueba.
 
 
 

ASILO EN OTRO CUERPO

 

Mi cuerpo es el lugar donde momentáneamente he encontrado asilo.
Lo que más temo en este nuevo estado
es que pueda ser víctima de una orden de desocupación.
Y que entonces no tenga yo otro cuerpo a dónde ir.
A menos que me asignen cupo
en un galpón del cielo.
 
 
 

INCLUSO FRENTE A MI VIDA YO PASABA DE LARGO

 

Yo tenía como ocupación habitual pasar de largo. Dejaba atrás las ciudades, las multitudes, las plazas, la campiña y la recta que conduce al horizonte y su curvatura.
 
Lo cierto es que dejaba bien atrás al tiempo como si ya no me perteneciera. Y además el presente, el porvenir, los buenos y malos augurios, los muertos en sus parcelas, las máscaras, los trajes, el exilio, los huesos frotados por el timbre de las lluvias, el temor, el éxito y las calamidades, los claros entre el bosque y la muralla quién duda que eran un recuerdo bien lejano. Memoria, te nombraré de última, ah viejo reloj estropeado.
 
¿Quién mejor que yo sabía que mi programa era pasar de largo y que si algo yo llevaba conmigo era el deseo de pasar de largo?
 

(Fuente: beirapalabra) 

No hay comentarios:

Publicar un comentario