CÓMO ENTERRAR AL PADRE EN UN POEMA
CÓMO ENTERRAR AL PADRE EN UN POEMA
con Silvia Goldman
ELIGES un lugar del bosque
lo haces antes de comenzar
a pensar el poema
imaginas el bosque
hasta que los árboles
con sus raíces y troncos y ramas
se vuelven reales
hasta que nada en él
es imaginado
alargas el camino hacia el lugar
como si masticaras flores blancas
de acacia
memorias de lo real
que miras con ojos desorbitados
en tus pesadillas
sabes que el bosque existe
así que te detienes y lo contemplas
mientras subes la colina
con ese broche incandescente
que llamamos sol
en la base del cráneo
sientes la temperatura del cuerpo
en ascenso
tu estado de agregación
en peligro
respiras hondo
y echas a correr
hasta que tu mano toca
el primer árbol
crees que ha llegado el momento
de comenzar a pensar el poema
pero él se te muestra ya a medio hacer
(la tumba que has venido a cavar
busca alrededor su pedazo de tierra)
el poema
se ha estado pensando
desde el instante en que elegiste
el lugar del bosque
ahora se muestra impaciente
busca el camino hacia el sentido
cobra forma y su voz retumba clara
como un grito en una sala de disección
dice
un padre es un padre
y tú asientes
y dices
sí este poema es sobre un padre
sí este poema es sobre una tumba
donde enterrar el cuerpo de un padre
y mientras pronuncias la frase
brota un padre en cada árbol que miras
y se abraza al tronco
y tú puedes alargar la mano
y tocarlo
(por poco que intervengas
la tumba se cavará en el lugar adecuado
y en el tono adecuado)
el padre se desvanece
como un muñeco de nieve
el poema tirita de frío
es un paciente sedado
en un quirófano
que repite en voz alta
un padre es un padre
un padre es un padre
y su voz mece a una hija
que escribe un poema que es una tumba en un bosque
sincronizas tu voz
con el poema y dices
un padre que abraza a un árbol es un padre
un padre que se derrite como la nieve mientras abraza
a un árbol es un padre
un padre que escarba la tierra como un ciervo es un padre
y comprendes
que no es el padre ni la nieve ni el ciervo
quien acude al poema
que es el poema mismo
quien decide
cuándo el padre desaparece
cuándo la nieve se derrite
o si el ciervo asoma
que es el poema mismo el que hace
que las astas atraviesen los nombres
o que tan solo claven su punta en la vocal
de algún pronombre que agoniza
(no hay ni lugar ni tono adecuado
y la tumba se cava a sí misma en el único lugar posible)
como si quisieras demostrar que confías
en lo que el poema sugiere
te preparas por si el ciervo regresa
a patear las consonantes que cubren
la piedra y el musgo de la desmemoria
el poema encuentra su coherencia
y tú entras en este mismo verso
a hurtadillas
deslizas en la mano de esa hija
siempre extraviada en el bosque
el puñado de tierra que llevas contigo a todas partes
y escuchas cómo lo arroja
sobre el cuerpo del padre y murmura
este poema es una tumba
este poema es una tumba
este poema es una tumba
Corina Oproae
Cómo enterrar al padre en un poema
Tusquets
(Fuente: Papeles de Pablo Müller)

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