5 poemas
UNA NOCHE
Un águila descendió de este cielo blanco de arcángeles
Sosténganme
¿O dejarán a esas lámparas temblar por mucho tiempo?
Recen recen por mí
La ciudad es metálica y es la única estrella
Ahogada en tus ojos azules
Cuando los tranvías pasaban luces pálidas brotaban
Sobre pájaros con sarna
Y todo lo que temblaba en tus ojos de mis sueños
Que un solo hombre bebía
Bajo luces de gas rojas como una falsa oronja
Oh vestida tu brazo se acurrucaba
Mirá al actor sacándole la lengua a los obedientes
Un fantasma se suicidó
El apóstol cuelga en la higuera y babea lentamente
Juguemos pues con este amor a los dados
Campanas de claro sonido anunciaban tu nacimiento
Mirá
Los caminos florecen y las palmeras avanzan
Hacia vos.
EL PUENTE MIRABEAU
Bajo el puente Mirabeau pasa el Sena
Y nuestros amores
¿Hará falta que lo recuerde?
La alegría siempre siguió a la pena.
Viene la noche suena la hora
Pasan los días y sigo acá
Las manos en las manos cara a cara sigamos
Mientras debajo
Del puente de nuestros brazos pasa
De miradas eternas la ola agobiada
Viene la noche suena la hora
Pasan los días y sigo acá
Como esta agua que fluye
Se va el amor se va el amor
Cuán lenta es la vida
Y violenta la Ilusión
Viene la noche suena la hora
Pasan los días y sigo acá
Pasan los días también las semanas
Ni tiempo pasado
Ni amores regresan
Bajo el puente Mirabeau pasa el Sena
Viene la noche suena la hora
Pasan los días y sigo acá
1913
EL VIENTO NOCTURNO
Las cimas de los pinos crujen al chocarse
Y sentimos el lamento del austro
Y cerca del río con voces triunfales
A los elfos reír al viento o vociferar a las ráfagas
Atis Atis Atis encantador y descuidado
De tu nombre en la noche los elfos se han burlado
Porque el viento gótico bajó uno de tus pinos
A lo lejos huye el bosque como una antigua armada
Cuyas lanzas oh pinos se agitan al girar
Los pueblos a oscuras meditan ahora mismo
Como las vírgenes los viejos y los poetas
Y no despertarán ante el paso de nadie
Ni cuando sobre sus palomas caigan los gipaetos
1913
LAS VENTANAS
Del rojo al verde el amarillo muere
Cuando cantan los loros en los bosques natales
Abatís de pihis
Hay un poema por hacer sobre el pájaro que sólo tiene un ala
Vamos a mandarlo por teléfono
Traumatismo gigante
Hace llorar los ojos
Ahí una bonita joven entre jóvenes turinesas
El pobre joven se sonaba la nariz en su corbata blanca
Levantarás la cortina
Y verás que se abre la ventana
Arañas cuando las manos tejían la luz
Belleza palidez insondables violetas
Trataremos en vano de tomar un descanso
Se comenzará a medianoche
Cuando se tiene el tiempo se tiene la libertad
Caracoles Rapes múltiples Soles y el Erizo de mar del poniente
Un viejo par de zapatos frente a la ventana
Torres
Las torres son las calles
Pozos
Pozos eso son las plazas
Pozos
Árboles huecos que albergan mulatas errantes
Mestizos cantan canciones hasta morir
A las mestizas pardas
Y la oca cuá-cuá trompeta al norte
Donde los cazadores de ratones
Raspan las pieles
Reluciente diamante
Vancouver
Donde el tren blanco de nieve y luces nocturnas huye del invierno
Oh París
Del rojo al verde el amarillo muere
París Vancouver Hyères Maintenon New York y las Antillas
La ventana se abre como una naranja
El fruto hermoso de la luz
OTOÑO ENFERMO
Otoño enfermo y adorado
Morirás cuando el huracán sople en los rosales
Cuando haya nevado
Sobre los huertos
Pobre otoño
Morís en blancura y en riqueza
De nieve y frutos maduros
Al fondo del cielo
Los halcones planean
Sobre cándidas nixes de cabellera verde y enanas
Que nunca han amado
En las lindes lejanas
Los ciervos bramaron
Y yo amo oh estación yo amo tus rumores
Los frutos que caen sin que nadie los levante
El viento y el bosque que derraman
Sus lágrimas en otoño hoja a hoja
Las hojas
Que uno pisa
Un tren
Que avanza
La vida
Que pasa
1913
Extraídos
de: Guillaume Apollinaire, Alcools, Gallimard, Paris, 1984, y Guillaume
Apollinaire, Calligrammes, poèmes de la paix et de la guerre,
1913-1916, Mercure de France, 1918. Versiones de Adrián Bollini.
Guillaume
Apollinaire. Poeta, escritor, teórico y crítico de arte francés. Nació
en Roma el 26 de agosto de 1880. Fue uno de los grandes renovadores de
la poesía francesa de principios del XX y un ferviente difusor y teórico
de vanguardias artísticas como el cubismo, el fauvismo y el orfismo. A
su pluma también se atribuye la invención del término “surrealismo”.
Entre sus obras poéticas, destacan Alcoholes (1913) y Caligramas (1918).
Combatió voluntariamente por Francia durante la Primera Guerra Mundial.
Murió a causa de la gripe española en París, el 9 de noviembre de 1918.
Adrián
Bollini. Nació en 1988 en Bragado, Provincia de Buenos Aires. Poeta y
traductor. Publicó por Alción Editora (Córdoba) los libros de poesía
Escritos de Dédalo, Sísifo y Pandora (2009), Ascética de Heuzek (2015) y
Poesía genealógica 2006-2021 (2022). Tradujo a Paul Valéry, Ezra Pound,
Roger Gilbert-Lecomte, Dino Campana, Charles Cros, Germain Nouveau,
Tristan Corbière y Robert Frost, entre otros. Administra junto a los
hermanos Guillermo y Andrés Romero von Zeschau el sitio web Navis fracta
– Literatura y Arte.
(Fuente: alpialdelapalabra.blogpot.com.)
No hay comentarios:
Publicar un comentario