domingo, 22 de marzo de 2026

Forugh Farrojzad (Irán, 1935-1967)

 

 

Nuevo nacimiento / 

 

PECADO

 

He pecado y era un pecado lleno de placer

junto a un cuerpo tembloroso y desmayado

Dios, no sé qué he hecho

en aquel lugar privado, oscuro y silencioso

En aquel lugar privado, oscuro y silencioso

me fijé en sus ojos llenos de secretos

En mi pecho ansiante temblaba el corazón

Por la pasión de sus ansiantes ojos

En aquel lugar privado, oscuro y silencioso

me senté junto a él desconcertada

sus labios vertieron en los míos el deseo

me libré de la tristeza del corazón desbocado

Murmuré en su oído la historia del amor

Te deseo, oh alma mía

Te deseo abrazo que das vida

a ti, mi loco amante

El deseo estalló en llamas en sus ojos

El vino tinto bailó en la copa

Mi cuerpo en el suave lecho

sobre su pecho tembló ebrio

He pecado y era un pecado lleno de placer

en un abrazo caricioso y ardiente

He pecado entre unos brazos

Cálidos, rencorosos y de hierro

 

 

SALE EL SOL

 

Mira cómo se funde en mis ojos

gota a gota la tristeza

Cómo la mano del sol

va apresando mi sombra negra e indómita

Mira: mi existencia toda se derrumba

se me traga una gran llama

me eleva hacia la altura

me apresa en una trampa

Mira:

mi cielo todo

se llena de estrellas fugaces

Tú viniste de muy lejos, de muy lejos

de la tierra de los perfumes y las luces

Me sentaste en un escabel

de marfiles, de nubes, de cristales

Llévame oh esperanza mía alentadora

a la ciudad de los poemas y las pasiones

Por un camino lleno de estrellas me arrastras

Más alto aún que la estrella me sientas

Mira:

por una estrella ardo

me colmo de estrellas de fiebre

como rojos e ingenuos pececillos

recojo estrellas en las charcas de la noche

¡Qué lejos de los cárdenos aposentos del cielo

se hallaba antes nuestra tierra!

Ahora a mis oídos llega de nuevo

tu voz

la voz de las nevadas alas de los ángeles

Mira hasta dónde he llegado

a la galaxia al infinito de lo eterno

pues hemos alcanzado las alturas

Lávame con el vino de las olas

cúbreme con el transparente de tus besos

deseáme durante largas noches

no me abandones

no me separes de estas estrellas

Mira cómo en nuestro camino se funde gota a gota

la cera de la noche

La negra copa de mis ojos

por tu cálida nana

se colma con el vino del sueño

Sobre las cunas de mi poema

mira

amanecer y sale el sol

 

 

SOBRE LA TIERRA

 

Nunca he deseado

convertirme en una estrella en el espejismo del cielo

o como el espíritu delos selectos

convertirme en compañera callada de los ángeles

Nunca me separé de la tierra

Nunca me relacioné con la estrella

Estaba encima de la tierra

con mi cuerpo que como el tallo de una planta

absorbe el viento, el sol y el agua

para vivir

Fecunda de deseo

Fecunda de dolor

Sobre la tierra estaba

para que las estrellas me alabaran

para que la brisa me acariciara

Miro por la portezuela

No soy más que el eco de una canción

No soy eterna

No busco más que el eco de una canción

en un grito de gozo más puro

que el sencillo silencio de una tristeza

No busco el nido

en el cuerpo que es rocío

sobre el lirio de mi cuerpo

En la pared de mi cabaña que es la vida

con la caligrafía negra del amor

los transeúntes

han dibujado recuerdos:

el corazón traspasado por la flecha

la vela volcada

pálidos puntos silenciosos

en las letras agitadas de la locura

Un labio llegó a mi labio

Una estrella se engendró

durante la noche que se sentaba

sobre el río de los recuerdos

¿Por qué deseo una estrella?

Este es mi canto

agradable placentero

Antes no fue más que esto

 

 

SE NOS LLEVARÀ EL VIENTO

 

En mi pequeña noche ¡ay!

el viento tiene una cita con las hojas de los árboles

En mi pequeña noche amenaza la ruina

¡Escucha!

¡Oyes el paso silbante de la oscuridad?

Yo lo miro con ojos ajenos a esta dicha

apegada estoy a mi desesperanza

¡Escucha!

¿Oyes el paso silbante de la oscuridad?

Algo cruza la noche

la luna está roja y agitada

y sobre este techo que a cada instante amenaza derrumbarse

las nubes como masas enlutadas

parecen esperar el instante de lluvia

Un instante

y después nada

Detrás de esta ventana tiembla la noche

y la tierra va dejando de girar

Detrás de esta ventana una incógnita

nos mira a ti y a mí

¡Oh verde de los pies a la cabeza!

pon tus manos como un recuerdo encendido en mis manos amantes

y como un cálido sentimiento de existencia

confía tus labios a las caricias de mis amantes labios

Se nos llevará el viento

Se nos llevará el viento

 

 

ENCUENTRO

 

Aquellas pupilas oscuras, ay

mis simples y solitarios sufíes

perdieron el sentido atraídos

por la escucha de sus dos ojos

Vi que me recorría entera como una ola

como la rojiza pirámide del fuego

como el reflejo del agua

como una nube inquieta por las lluvias

como un cielo todo aliento de cálidas estaciones

hasta el infinito

hasta más allá dela vida

extendido

Vi que en la ráfaga de brisa de sus manos

se fundía

la materialidad de mi existencia

vi que su corazón

de eco mágico errante

recorría mi corazón

Volò el reloj

la cortina se iba acompañada por el viento

lo estrechaba

en la aureola del fuego

Quise decirlo

pero me sorprendía

la generosa sombra de sus pestañas

que fluía desde el fondo de la oscuridad

como el fleco de la cortina de seda

por aquel largo muslo de deseo

y aquel temblor, aquel temblor mezclado con la muerte

hasta el final perdido

Vi que me liberaba

Vi que me liberaba

Vi que mi piel se rompía por la expansión del amor

Vi que mi volumen hecho de fuego

se fundía lentamente

y se vertía, se vertía, se vertía

en la luna, luna asentada en el hoyo, luna revuelta y oscura

Habíamos llorado el uno en el otro

habíamos vivido con locura

todos los fugaces instantes de la unión

el uno en el otro

 

 

SALUDARÉ DE NUEVO AL SOL

 

Saludaré de nuevo al sol

al arroyo que corre en el interior

a las nubes que fueron mis largos pensamientos

al doloroso crecimiento de los álamos del jardín

que atravesaban conmigo las estaciones secas

a las bandadas de cuervos

que me obsequian

con el aroma de los nocturnos campos de labranza

a mi noche que vivía en el espejo

y se parecía a mi vejez

y a la tierra cuyo agitado interior

llenaba de semillas verdes mi anhelo de repetirme

saludaré de nuevo

Vengo, vengo, vengo

con mi cabello: prolongación de olores subterráneos

con mis ojos: intensas experiencias de oscuridad

con las matas que he cortado en los páramos del otro lado del muro

Vengo, vengo, vengo

y el umbral se llena de amor

y yo, en el umbral, a los que aman

y a la muchacha que aún está aquí

en el umbral lleno de amor

saludaré de nuevo

 

 

NUEVO NACIMIENTO

 

Mi existencia entera es un verso oscuro

que reiterado te llevará

dentro del sí al alba de los brotes y el crecer eterno

En este verso te he suspirado ¡ay!

En este verso

Te he injertado al árbol, al agua y al fuego

La vida es tal vez

una larga calle por la que cada día pasa una mujer con un cesto

La vida es tal vez

Un hilo con el que un hombre se cuelga de una rama

La vida es tal vez

un niño que vuelve del colegio

La vida es tal vez encender un pitillo durante el enervante intervalo

entre dos actos de amor

o puede que sea el desorientado paso de un transeúnte

que se quita el sombrero

y con una sonrisa van le dice a otro transeúnte “buenos días”

La vida se halla tal vez en aquel instante cerrado

en que mi mirada se desploma en las pupilas de tus ojos

generando un sentimiento

que yo mezclaré con la percepción de la luna o la captación de la oscuridad

Es un aposento que mide lo mismo que una soledad

Mi corazón que mide lo mismo que un amor

mira los sencillos pretextos de su felicidad

y el bello marchitarse de las flores en la maceta

y el joven árbol que has plasmado en el jardín de nuestra casa

y el canto de los canarios

que cantan lo mismo que mide una ventana

¡Ay…!

Esto es lo que me toca

Esto es lo que me toca

Lo que me toca

es un cielo que se hurta al colgar una cortina

Lo que me toca es bajar por una escalera abandonada

y llegar a algo podrido y perdido

es un paseo triste por el jardín de los recuerdos

y perder el alma en la pena de una voz que dice:

“me gustan

tus manos”

Mis manos plantaré en el jardín

Verdeceré, lo sé, lo sé

y las golondrinas pondrán huevos

en los huecos de mis azules manos

Me colgaré en las orejas dos pendientes

dos cerezas rojas y gemelas

y me pegaré en las uñas pétalos de dalias

Hay una callejuela

donde los chicos que estaban enamorados de mí, aún con pelo revuelto

y el cuello fino y las piernas delgadas,

piensan en las inocentes sonrisas de una chiquilla

que el viento una noche se llevó

Hay una callejuela que mi corazón ha robado

entre los barrios de mi infancia

Y el viaje de un cuerpo por la línea del tiempo

y el fecundar de un cuerpo la árida línea del tiempo

un cuerpo de una imagen consciente

que vuelve de la fiesta de un espejo

Y es así

como alguien muere

y alguien queda

y ningún buscador hallará perlas en un breve riachuelo que cae en un hoyo

Conozco

un hada pequeña y triste

que vive en el océano

y lento lento con una flauta de madera

toca la música de su corazón

una pequeña y triste hada

que de noche muere con un beso

y con otro beso nace de madrugada

 

 

Presentación: CLARA JANÉS

Traducido del persa por CLARA JANÉS y SHAND

Nuevo nacimiento. Madrid. ediciones del oriente y del mediterráneo. 2004. Págs. 25-26, 29-31, 33-35, 39-41, 55-57, 83, 85-94.

 

(Fuente: La Mecánica Celeste) 

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