¿Qué boca no ha de roer el tiempo?
¿Qué boca ha de roer el tiempo? ¿Qué cara Ha de llegar después de la mía? ¿Cuántas veces El tul de mi soplo ha de posarse Sobre la trémula blancura de tu espalda? ¿Atravesaremos juntos los grandes espirales La arteria extendida del silencio, el vano el rellano del tiempo? Cuántas veces dirás: vida, estrella de la tarde, magna-marina Y cuántas veces diré: sos mío. Y las dilatadas tardes, las largas lunas, las madrugadas agónicas sin poder tocarte. Cuántas veces, amor una nueva vertiente ha de nacer en vos y cuántas veces en mí ha de morir.
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg Dib
No hay comentarios:
Publicar un comentario