martes, 15 de agosto de 2023

Carlos de Rokha (Chile, 1920 - 1962)

 

La colina en el cielo





No se calmaba mi duelo

José Hernández

(Martín Fierro, XVIII, 824, 

Segunda Parte)

 

 

Mi certidumbre infinita me dio llaves y todo lo abrí,

pues subí a la colina y te pregunté, diosa, a ti, por el cielo,

a ti por sus escalas de esmeralda, por su tallo de espuma.

¿Quién pasó, quién va que lleva mi misma sombra,

quién ató mis corceles a cercados en llamas?

 

No lo sabréis, pero venid, brujos y bandidos de aceite,

venid con lámparas y danzas,

con círculos de fuego en las orejas,

con uñas victoriosas, dados, espadines y largos velatorios,

con soledad de los perdidos ritos.

 

¡He aquí la terrible sal que cae a vuestras almas!

 

 

 

en El orden visible, 2011




(Fuente: Descontexto)

 

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