PEPAS DE ORO, SORBOS DE CLORO
Lo que digo no se peina con la mano
Lo que digo se cuida como se cuida
un pino el resto del año. Lo que digo
se abriga como se abriga un fantasma
a fin de mes. Lo que digo es dicho
y consuelo. No pasará, eso bueno, por fin
tenemos algo genuino por lo que llorar.
Un estadio lleno. Un auto sin frenos.
Pastillas iluminan. Fertilidad buscando
algo liso que deformar. Lo que digo acá
es simple: un perro negro se acuesta
en el charco, y a su lado: un hombre calvo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario