PREFERIRÍA HABLAR DE CUALQUIER MODO
Como quien con la uña saquea una pera
así creyó que saqueaba la realidad;
en verdad dijo que las lluvias no lo contenían
y que las flores de jacarandá no lo contenían
y sintió como ráfagas en los techos
que la realidad vaciaba en el terreno verdadero, el de las metáforas.
Empezó de nuevo:
como campanas que suenan en otra región
un ángel descendió sobre él y le dijo:
nada queda de ti infeliz porque
creíste guardar tu tesoro en las analogías
y en realidad custodiabas una pista de maniobras abandonada
donde crece el cardón, azotan los alisios
y hay como un rumor —gritos de amor— en los hangares vacíos.
…..
(Fuente: Daniel Freidemberg)
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