«Un regalo de la nueva concubina del Emperador»
Versión de Juan Carlos Villavicencio de la traducción de Kenneth Rexroth
Tomé un trozo de la excepcional tela de Ch'i,
de blanca seda pura y radiante como la escarcha sobre la nieve,
y te hice un abanico de júbilo y armonía,
tan impecablemente redondo como la luna llena.
Llévalo contigo siempre, guárdalo en tu manga.
Agítalo y creará una brisa refrescante.
Espero que, cuando vuelva el otoño
y el viento del norte aleje el calor,
no lo guardes entre los regalos viejos
ni lo olvides mucho antes de que se haya cansado.
en One hundred more poems from the Chinese:
Love and the turning year, 1970
(Fuente: Descontexto)

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