MANIFIESTO IMPULSIONISTA 1980
El
Impulsionismo no es un movimiento determinado de un momento y
situaciones concretas. El Impulsionismo es una forma de vivir la vida,
una reivindicación de todo lo que el resto de los movimientos han
pretendido monopolizar. El Impulsionismo ha existido siempre, de
Sócrates a los Sex Pistols, de Troya a Campuchea, de Ulises a Dean
Moriarty, el Impulsionismo ha estado presente en todos los deseos de
cambio, de aventura, de fantasía. Impulsionista es aquello que se opone
al Inmovilismo, a la Verdad Única, a la Pasividad. El Impulsionismo
enfrenta la palabra al acto, el amor contra el poder, la pregunta a la
respuesta. Todo lo que lleva en sí el germen de la velocidad, del
movimiento, del acto, de la espontaneidad, es Impulsionista. Como el
salto de Peter Pan del barco pirata, o Johny Rotten lanzándose sobre el
público cuando ya todo estaba perdido, o Lewis Carroll introduciendo a
Alicia en el túnel hacia el País de las Maravillas. Porque ser
Impulsionista es entregarse al camino, a la búsqueda de experiencias,
como Kerouac y Cassidy cruzando el continente una y otra vez, en busca
de una verdad que no existe porque la única verdad posible es esa
continua búsqueda de experiencias hasta que saltamos al vacío. Y por
ello no podemos dejar que el tiempo corra más que nosotros y nos aburra y
nos conserve en cuerpos decrépitos incapaces de saltar por última vez.
Nuestra obra de arte, nuestra aventura, nuestra revolución es la que se
está produciendo en estos instantes en nuestras vidas. Vivir la vida es
todo un reto. No queremos métodos, ni estructuras, ni utopías, ni
verdades, queremos seguir así, viviendo de un lado para otro, en
continuo movimiento, sin que nadie nos vigile, sin que nadie nos
proteja, sin que nadie nos utilice. Por lanzamos el
Impulsionismo a la calle, como un bofetón futurista a todos aquellos que
pretenden mover el hilo de las cosas desde cátedras, despachos,
tribunas y uniformes. Nosotros seguimos estando con Julio Verne y con
Rimbaud, y con todas las personas que se mueven contra el pasivo estado
de las cosas. Hemos pensado que permanecer más tiempo sin actuar es lo
que ellos quieren que hagamos, por eso solo nuestros actos, y no las
palabras, serán los que indiquen si continuamos con vida. ¡Queremos la
vida y la queremos ahora! Todo lo que merece la pena ser vivido exige un
riesgo. Arriesgarlo todo y bajo cualquier circunstancia es la única
manera de continuar sintiendo esa fuerza que nos renueva y nos estrella
contra la vida. El futuro es este momento; este momento infinito,
imparable. Sorprendamos a la Razón. Desbordemos nuestros corazones.
¡Ahora!
Uberto Stabile. Tribus ocultas cerca del río. Ed. Oveja Negra. 2023
(Fuente: Voces del extremo)


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