Las uvas como paraíso
Las uvas como paraíso
porque… ¿Qué otro paraíso pude haber perdido yo?
están arriba y yo soy muy pequeña (nada formulo)
no sé por qué los racimos se cuelgan de un cordel, lejos, cerca del techo
en la despensa
ellas se hacen dulces
pasas
remueven el azúcar
hipnóticas
resplandecen
lo que hoy sé
obligada como estoy por juramento
(la verdad es irrepresentable)
pensado que yo nunca había perdido el paraíso y que alguien tenía que haberlo
[perdido por mí
si esto no hubiera sucedido
por ejemplo la diferencia entre ser funcionario de un estado o emigrante en
[Alemania
claro que la mayoría de primos de mi padre habían emigrado a Barcelona
lo que no impide que el tío Manolo y Pedro trabajaran en las fábricas del III Reich
que es lo mismo que decir que eso pudo ser mi destino
pero la historia es distinta: al poco de desembarcar en Camagüey mi abuelo
murió de fiebre; Xesusa, nada más parir, se embarcó para Argentina (mi
padre es el niño del fragmento 22, aquel que no podía desenredar las manos
de las manos del abuelo)
nunca la había visto
así es que no la reconoció
ni quiso darle un beso
y así, en aquel beso, finalmente perdió el Paraíso
el Paraíso para él (para mi padre) era se cultivador de viñas
o bodeguero y cruzar el río en barca de dos dornas con pipotes de vendimia
o tener algún bancal dedicado al maíz
y en la huerta ciruelos
y una casa con ruiseñor y una higuera
a mí me pusieron de nombre Mª Xesús que es un nombre impronunciable
pero a veces y por un instante
una luna enorme asciende entre las calzadas
pobre, tan pobre como nosotros
y resplandece, y en su fulgor centellean los bancales
los viñedos, diminutos
y los ciruelos de terciopelo carmesí
y las higueras
y en cada rama de la higuera canta el ruiseñor
entonces ellas
pronuncian mi nombre
es un nombre ágrafo
porque yo perdí la voz con la que ellas pronuncian ese nombre
y dicen el nombre
mi nombre
y yo sé entonces
que mi nombre es un canto
un racimo perdido
la vendimia
en el Paraíso.
Poesía reunida – Volumen II (1996)
Traducción de Gonzalo Hermo
Ultramarinos
(Fuente: Papeles de Pablo Müller)
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