Los bordes del tiempo
El tiempo se adelgaza
por los bordes.
El tiempo que antes era
denso y viscoso
como el ámbar y dejaba intenciones
suspendidas como abejas
las libera.
Se escucha un tarareo
que parece venir
de una pila de cosas
postergadas o
apenas ahí atrás. Ahora
un barullo de declaraciones,
mientra se achata el tiempo. Un aleteo
reluciente de cosas
que compiten por suceder
urgentes y brillantes
como peces cuando el mar
retrocede.
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg
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