- Déjalo estar...
Inventor
de la voz y de su oyente y de sí mismo. Inventor de sí mismo para
hacerse compañía. Déjalo estar. Habla de sí mismo como de otro. Dice,
hablando de sí mismo: «Habla de sí mismo como de otro». Se imagina a sí
mismo para hacerse compañía. Déjalo estar. La confusión también es
compañía hasta cierto punto. La esperanza diferida es mejor que nada.
Hasta cierto punto. Hasta que el corazón empieza a enfermar. Un corazón
enfermo es mejor que nada. Hasta que empieza a partirse. Conque,
hablando de sí mismo, concluye de momento: «De momento déjalo estar».
(Fuente: Basta de texto)
No hay comentarios:
Publicar un comentario