domingo, 1 de febrero de 2026

Chantal Maillard (Bruselas, Bélgica, 1951 / Reside en España)

 

 

 

 

CONJURO PARA ATRAVESAR LAS ARENAS MOVEDIZAS

 

Morir no es la cuestión. Sino hundirse despacio
en las arenas tibias de una ciénaga.
La cuestión es el barro que se empeña en seguir
la trayectoria habitual del aire al respirar.
La cuestión es que algo, una mano, un ojo, siga
agitándose en superficie mientras el corazón desiste
y el cuerpo se acomoda
en el fondo.
Morir no es la cuestión. Sino saber atravesar
la vida con la leve insistencia
de los insectos que andan sobre el cieno,
saber alimentarse de carroña,
abrevarse en las aguas pútridas
y ofrecer el espíritu que germina en lo sólido.
Nadie es inocente. Todos lo somos, sin embargo.
Y no concluirá la travesía mientras quede uno,
tan sólo uno, vadeando la arena movediza
en busca de sí mismo. Importa
aprender a mirar de reojo las nubes
y ver cómo se forman las tormentas y cómo
aclara luego el día.
Importa ver el cielo tras las nubes,
ese vacío en el que todos los cambios se organizan,
ese vacío semejante a lo que somos bajo
los sentimientos que nos mueven.
En los cenagales se pudren los deseos
que no cumplieron su destino, que es pasar como las nubes:
sin dejar rastro. Atravesarlos sólo puede hacerlo
quien anda vacío, sin tiempo, sin historia.

(Fuente: Lilian Silva G.) 

No hay comentarios:

Publicar un comentario