miércoles, 17 de diciembre de 2025

Robert Hass (California, EEUU, 1941)

 

 

 

 

 

Esa música 

 

La plata de la cala bajo el sol de agosto,
La luminosidad del aire seco, los últimos regueros de nieve fundida
Filtrándose a través de las raíces de la hierba de montaña,
El vinagre de la maleza, el humo dorado, o la roya de la pradera.
¿Otorgan los cuerpos de los amantes
Al oscurecer en verano, la respiración de él, el rostro dormido de ella,
Otorgan la leve brisa entre los pinos?
Si tú fueras el intérprete, si esa fuera tu tarea.
_______
 
 
 
Envidia de los poemas de otros
En una versión de la leyenda las sirenas no cantaban.
Que lo hicieran era puro cuento de marineros.
Así Odiseo, atado al mástil, fue perturbado
Por una música que no pudo escuchar—el desplome de las olas,
El diáfano viento, el hambre de aves alejadas de la orilla—
Y las mujeres mudas que recogían algas para cubrir sus jardines,
Viéndolo tenso contra el cordaje, viendo
El ansia atroz en sus ojos, en su isla yerma y rocosa
Se transforman imaginando que él imagina
La canción que jamás cantaron.
 

 

(Fuente: Lab De Poesía) 

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