Mama
y es como si otra vez estuviera dentro,
en la oscuridad previa al hágase la luz.
Me habías sacado a este mundo de arcos voltaicos,
donde nada es lo que parece,
y ahora me corresponde a mí
alumbrarte con antorchas prehistóricas
el camino de vuelta.
Por los siglos de los siglos
amén estamos otra vez solos,
pero ahora soy yo el que paro,
y tú la que nace.
© Enrique Mercado
Poema perteneciente a "Trenes que no pasan de Magritte", publicado en la Colección ONCE de Amargord.
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